Cornellà de Llobregat, 15 de marzo de 2019

El Llindar presenta la memoria del curso 2017-2018, un curso marcado por la grave caída de la financiación pública pero en el que, aun así, hemos seguido despertando deseo de aprender.

A grandes rasgos, queremos destacar los siguientes elementos del curso anterior:

  • Alargamos la formación

Desde El Llindar seguimos consolidando los itinerarios formativos personalizados, largos y flexibles, que permiten que los adolescentes y jóvenes que se forman con nosotros puedan ir trazando cuáles son sus itinerarios personales y profesionales, así como recuperar el deseo de aprender.

En este sentido, queremos destacar que 4 de cada 10 alumnos del curso estaban cursando itinerarios formativos de entre 2 y 4 años.

  • Consolidamos los espacios formativos

El Llindar y su oferta formativa están en permanente construcción. Esta responde a las necesidades y demandas de los propios adolescentes y jóvenes, y nos permite ir personalizando cada vez más los itinerarios que se ofrecen.

Así mismo, la entidad no está desvinculada de la innovación educativa ni de las nuevas tecnologías y es por esta razón que el curso 2017-2018 ha estado marcado por la puesta en marcha, con el apoyo de la Fundación Orange, del GarageLab, el laboratorio de fabricación digital en entorno escolar.

En el mismo sentido, hemos iniciado el DIDACLAB, un proceso de investigación pedagógica interno donde profesionales educativos de la entidad, con el apoyo externo de expertos, han experimentado con la innovación en el diseño de nuevos entornos de aprendizaje.

  • Despertamos el deseo

El 70% del alumnado que ha cursado algún itinerario formativo de la Fundación El Llindar continua estudiando o se ha incorporado al mercado laboral.

Así mismo, un 87% del alumnado ha tenido éxito en su proceso. Se han empezado a responsabilizar de su vida, se han fijado objetivos y los han empezado a trabajar aunque no hayan obtenido una certificación formal, una inserción laboral o no hayan seguido con su itinerario formativo.

  • Dedicamos el 8% de la jornada al trabajo metodológico

El equipo profesional de la entidad se ha seguido consolidando y desarrollando a lo largo del curso. Así mismo, destacamos la formación y el trabajo metodológico.

Los profesionales educativos han dedicado una media de 3 horas a la semana al trabajo metodológico que garantizan la metodología y la política centrada en el caso por caso, con una mirada diferente y una reflexión sobre los jóvenes. Construimos conjuntamente estrategias individualizadas y nuevas intervenciones metodológicas.

  • Generamos ocupación

Los Servicios con Jóvenes de la entidad son los espacios de transición de alumno a trabajador. Es en estos espacios donde el alumnado pone en práctica las competencias técnico-profesionales que han adquirido en la formación, a la vez que siguen desarrollando las competencias de carácter más transversal. Durante el curso 2017-2018 ha incrementado un 30% el número de jóvenes contratados en El Llindar.

Así mismo, es relevante destacar la importancia de la alternancia entre formación y trabajo. En este sentido, se han firmado 158 convenios de prácticas con un total de 145 empresas colaboradoras.

  • Sostenemos la reducción de la financiación pública

El curso 2017-2018 ha estado marcado por una grave reducción de la financiación pública. El retraso de convocatorias de subvenciones y concursos públicos, así como los cambios en algunas normativas reguladoras de la formación, provocaron que al inicio del curso no dispusiéramos de la financiación necesaria para atender al 70% del alumnado: 220 jóvenes. El compromiso con ellos y ellas nos impidió suspender los itinerarios. Finalmente, hemos podido sostener el curso gracias a un aumento considerable de la financiación privada y de los recursos generados en los servicios de imagen personal y restauración, así como utilizando los recursos propios de El Llindar generados a lo largo de sus casi 15 años de vida.

Más allá de los buenos resultados en clave educativa y formativa, el curso 2017-2018 nos demuestra que hay que romper con la lógica actual con la que se aborda el abandono escolar prematuro. Queda demostrada la necesidad de una apuesta decidida por parte de la Administración pública, a todos los niveles y departamentos, que rompan con esta dinámica perversa de financiación errática. Se están haciendo pasos adelante, pero aún es necesario seguir trabajando. Desde El Llindar seguiremos apoyando y ayudando en todas aquellas líneas de trabajo enfocadas en esta dirección.

Accede a la Memoria del curso 2017-2018